Plácido
Pistón Notas Biograficas
<
Lucio Muñoz > <
Pablo Picasso > <
Eduardo Chillida > <
Pablo Gargallo > <
Salvador Dalí > <
Juan Gris > <
Joan Miro > <
El Dorifor >
|
4. ANÁLISIS TEMÁTICO DEL CUARTO MANIFIESTO
Muy breve, este cuarto manifiesto aparece como el
"ejemplar", el manifiesto lírico. Está firmado por Chebé‑Ory,
los dos principales autores del movimiento y en él se llega ya a los limites de
la libertad expresiva en lo que se refiere a un manifiesto. Concebido como
creación, tiene dos partes que pretenden ser explicación de la obra postista
la primera y del último manifiesto la segunda.
4.1. De la obra
Declaran, como ofensa, el haber sido tachados de ultraístas o
las confusiones con el Surrealismo, el hecho de que no se rían de ellos o que
lo hagan con encomio, figurarse al movimiento sin figuras que lo sustenten, el
apartamiento, los ataques recibidos, el entretenimiento con promesas.
4.2. Entidad del cuarto Manifiesto
Refleja este manifiesto, mejor que ninguno, el reconocimiento
del fracaso, la confirmación del éxito en el proceso de marginación a que se
ha visto sometido el ismo y, a la vez, la no resignación de sus creadores. Es
un grito de protesta y un nuevo enfoque a la intención de dar a conocer lo que
fue el Postismo mediante la negación y confusión. En los anteriores
manifiestos, a pesar de la posici6n que se mantenla de que es la obra y no un
programa lo que define a un movimiento, se esforzaron por explicar qué era y qué
pretendía, en qué consistió y sus elementos principales. Ahora, sin embargo,
se le define como "(...) una mano de tres dedos: helos aquí: la discordia,
el adulterio y la mágica palabra, o, para ser más claros: la paloma, el
gerifalte y el tres pies que tiene el gato(...)", e incluso, intentando
"aclarar" aún más: "(...) primer punto, esperar el divino
rebuzno que suena desde dentro; segundo punto, prestar oído atento a todos los
ecos contingenciales que la misma voz íntima ensombrece y bifurca (...)".
No creemos que sean estas expresiones sin sentido, sino, más
bien al contrario, tal vez sea esta última definici6n una de las más plásticas
y expresivas del proceso de creación postista. Es, pues, un nuevo modo de
aplicarla: frente a la utilización del metalenguaje en los tres primeros
manifiestos, en éste, se recurre a la misma técnica postista para
autoexplicarse. Así se habla, en la segunda parte, de la confección de estas páginas
en un momento de un domingo, entre Chicharro y Ory, como un acto de creación
postista, un Postismo que aún no se da por acabado y que se presenta como algo
inagotable, en un estado de libertad total y lejos de cualquier tipo de
prejuicios.
ateniéndose: 'De aquí el parentesco que une a estos
movimientos y la herencia recibida intuición y primitivismo', 'subconsciente y
expresividad por derivación Dadaísmo por subconsciente El Postismo y sus
consecuencias
Tras la desintegración del Postismo en los primeros y únicos números
de las dos revistas, y generalizadas las polémicas y criticas al movimiento,
algunos intentaron revivir lo que este habla significado, y surge así un
Postismo de "segunda hora" abocado como el anterior al fracaso. En
cualquier caso, algunos de los autores vinculados o relacionados con el
movimiento constituyen, junto a los promotores primeros, las figuras principales
de nuestra vanguardia: Juan Eduardo Cirlot, Francisco Nieva, Fernando Arrabal,
Ángel Crespo, entre otros, tanto como creadores, así como en el papel de
introductores. Crespo es, junto al uruguayo Julio Campal, uno de los principales
difusores del Concretismo y la literatura experimental en España, ya en los años
sesenta. Así, el Postismo, del que muchos habían oído hablar en los tiempos
del estrépito y pocos conocían en sus realizaciones, quedó asentado, en lo
esencial, en la obra y en la evolución personal de algunos de estos escritores,
configurándose originalmente a partir de su principal poeta, Carlos Edmundo de
Ory.
"Recalcamos el papel defendido por los postistas desde el
principio como recolectores, que no inventores del movimiento y, por tanto,
nunca sistematizadores de una ortodoxia. El Postismo estaba en el ambiente, por
lo que se explica que escritores de muy diversa condición se hayan vinculado al
movimiento no sólo en la época, sino incluso posteriormente. El mismo Fernando
Arrabal, uno de los dramaturgos de vanguardia con mayor trascendencia en el
contexto actual, ha reconocido públicamente su "aprendizaje" de la
vanguardia en el Postismo, del mismo modo que algunos de los principales
representantes de la puesta experimental, Fernando Millán o Felipe Boso, por
citar dos ejemplos, reconocieron al Postismo como precedente. De hecho los
creadores del movimiento eran conscientes del destino que aguardaba al
movimiento y el mismo Eduardo Chicharro su principal teórico, vaticinó
acertadamente un futuro para el polémico ismo hacia los años setenta, siendo
precisamente en esta década cuando la edición y recuperación de la obra de
Ory, Chicharro, Cirlot, como de otros vanguardistas, se hace efectiva. En 1970 Félix
Grande realiza una extensa antología de Carlos Edmundo de Ory, con estudio,
bibliografía e inclusión de los tres primeros manifiestos del Postismo.
Leopoldo Azancot edita en 1974 una también extensa antología sobre Juan
Eduardo Cirlot, y Gonzalo Armero los poemas de Eduardo Chicharro; la revista
malagueña Litoral dedica un número homenaje a Ory y nosotros mismos, en
1978, una nueva antología con un amplio ensayo introductorio sobre este
autor.[5] Así, la importante obra inédita de Ory, como de los restantes
vanguardistas, ve la luz a lo largo de esta década, importante en España para
la recuperación de muchos de los marginados en las décadas precedentes,
incluidos los autores del exilio. Es precisamente en esos años cuando el arte
parece exigir una posibilidad de creación múltiple, rompiendo incluso las
barreras existentes entre la música, la pintura y la literatura; es el momento
en el que las posibilidades del mundo de la imagen, la publicidad y los nuevos
avances en las técnicas de comunicación invaden el arte, la época en que las
tendencias estéticas horadan la base del concepto artificial de artista y el
momento en que, en definitiva, el lenguaje cobra en España un valor como
material artístico en sí mismo, liberándose de la esclavitud contenidista y
testimonial de las décadas anteriores. Estas y otras razones son las que, en
nuestra opinión, contribuyen a que el Postismo y sus creadores se pongan de
moda, coincidiendo con los gustos de la nueva generación, la de los novísimos.
|